En PrintPlast convertimos la tarjeta llave de plástico en el recuerdo del viaje. Cada huésped lleva una pulsera de cuentas acabada a mano y grabada con el nombre de su establecimiento. Un solo toque le abre la habitación, la taquilla y la cuenta del bar, y la pulsera nunca se desmagnetiza en el bolsillo ni acaba en la papelera al salir.
Sin apps que descargar. Sin tarjetas que reemitir. Sin fichas que perder. Solo la estancia tal y como la viven sus huéspedes: la piscina a mediodía, el spa al atardecer, el bar de madrugada, todo en una única pulsera resistente al agua que se quedan.